MODA, MODELOS Y PASARELAS
LA MODA
En
un tema tan interesente como son “los cánones de belleza a lo largo de
la historia” y con tanto material que en mayor o menor medida tiene que
ver con él, creemos importante dedicar un apartado a la “moda, modelos y
pasarelas”. Ya que es la moda, una vez implantada la que marca el canon
de belleza vigente en cada momento, ya sea moda en cuanto a maquillaje,
peinado y calzado, como la moda propiamente dedicada a la vestimenta.
Son las modelos las que nos muestran la moda que se lleva, con las que
en muchas ocasiones intentamos identificarnos. Y finalmente es en las
pasarelas donde podemos observar a estas modelos con todas las
tendencias que cada vez más intentamos hacer nuestras.
Según
la RAE, la moda es “una costumbre que está en boga durante algún
tiempo, o en determinado país, con especialidad en los trajes, telas y
adornos”.
Otro
concepto de moda: “moda son los gustos pasajeros que condicionan
costumbres y tendencias en cualquier aspecto de la vida, aquello que
tiene la atención general centrada en sí”.
En
cada momento de la historia se cree que la moda que se lleva es la más
adecuada, la mejor y definitiva, esto es así porque lo que se lleva, lo
que vemos diariamente por la calle, nos parece siempre lo más
favorecedor.
La
moda va cambiando a la par que evoluciona la sociedad. Aunque a veces
no nos demos cuenta, está presente en cada aspecto de nuestra
existencia.
Podemos
pensar que las modas son un intento de igualar las diferencias
existentes en la gente, ya que como seres humanos la desigualdad no nos
gusta, necesitamos sentirnos integrados en el entorno.
Aunque
podríamos analizar lo que estaba en auge en cada cultura y momento
desde que el hombre existe, la moda propiamente dicha se conformó desde
el s. XIV. Apareció como un instrumento aristocrático de diferenciación
de grupos, de clases, y también como instrumento de embellecimiento
personal. Su primera y más importante función fue en el ámbito de la indumentaria y desarrolló toda la fuerza emocional de los iconos y los símbolos.
La importancia que el hombre moderno ha dado progresivamente a la apariencia fue la causa del desarrollo de las modas.
En la historia de la moda aplicada a la indumentaria, 3 etapas son señaladas por los expertos:
- Aristocrática,
siglos XIV y XIX, la moda es utilizada para distinguir la calidad de
las personas socialmente hablando y era un instrumento de poder.
- Burguesa,
desde principios del s. XIX hasta los años 20 del siglo XX. La alta
costura que nace en esta etapa, servía a las elites de instrumento
diferenciador. La moda difunde en todo el mundo, comportamientos,
emociones y modelos de vida.
- Consumista, se inició durante los años veinte del s. XX. En este tiempo no seguir la moda lleva a la exclusión social.
Los jóvenes ya no pueden ni imaginarse una vida sin moda.
Los
cánones o patrones de belleza, variables y pasajeros, han respondido a
motivos sociales y económicos. Así, por ejemplo, las mujeres ricas de
antaño debían ser gordas para demostrar que no tenían por qué trabajar y
que comían abundantemente. Hoy día, en los países desarrollados, la
obesidad es considerada una especie de epidemia que provoca miles de
muertes debido a enfermedades derivadas del exceso de peso. Y eso no
vende. Lo que hoy tiene éxito y se vende es un cuerpo delgado, ágil y
esbelto que demuestre a los demás que puede consumir alimentos escogidos
y tiene tiempo suficiente para ir al gimnasio o hacer deporte. Siempre
ha habido motivos ocultos detrás de cada prototipo de belleza: si se
quiere incrementar el índice de la natalidad el ideal de belleza se
forma con caderas anchas y pechos grandes; si se quiere ostentar la
condición de clase social dominante se muestra la gordura en tiempos de
hambruna o crisis; si se quiere mostrar cuidado de la imagen, selección
de alimentos, exaltación de la juventud, o cuerpos delgados, casi
infantiles; si se quiere mostrar dinamismo, fortaleza física, aventuras y
exploraciones varias se presenta un cuerpo más musculoso y una tez más
curtida.
Estos
tres primeros modelos se han alternado en la historia, aunque quizá por
distintos motivos y con leves variantes. El último es una variante del
tercero, del contemporáneo, igual que existen otras variantes como el de
la belleza tecnológica. Existe un modelo más, el postmoderno. El modelo
postmoderno parece haberse liberado de la estética para transformarse
en bienestar físico, mental, intelectualidad y educación en valores. No
obstante, el modelo postmoderno no se ha impuesto en la publicidad. El
canon de belleza femenino tiene una fórmula clave: el culto a la imagen.
Se trata de una figura esbelta, altura
superior a la media, apariencia deportiva sin incurrir en lo atlético ni
excesivamente musculoso, piel tersa y bronceada, ojos grandes, nariz
pequeña, boca grande y labios gruesos, medidas publicitarias (90-60-90),
senos firmes, simétricos y sólidos, vientre liso, pelo largo (a partir
de los 50 también corto), piernas largas y torneadas y, sobre todo,
tener menos de treinta años. La eterna juventud se ha impuesto en la
estética: la figura firme, la forma intacta y el resto de la vida por
delante para cumplir los grandes sueños. Éste es el patrón del siglo XXI
del que se beneficia el mercado. El ideal de belleza masculino destaca
la importancia del ejercicio físico para conseguir el arquetipo, como
había hecho el mundo clásico de Grecia, de modo que la estatura superior
a la media, el cabello abundante, la frente ancha, los pómulos
prominentes, la mandíbula marcada, las extremidades y el tronco
levemente musculosos, la espalda ancha y las piernas largas y deportivas
no difieren excesivamente del canon propuesto por el Discóbolo de
Mirón.
Primero
llegó el corset de varas rígidas y largos cordones que entrelazados
marcaban la cintura y enfatizaban el busto como la parte más llamativa
del cuerpo. Luego, en 1913, apareció el primer sujetador y en los
cuarenta la minifalda que provocó críticas, protestas y hasta la
desaprobación del Vaticano. Las medias panty también desataron
escándalos y ni qué hablar del bikini que dejó al descubierto por
primera vez las curvas. Alo largo de las décadas los genios del diseño
han inventado una serie de prendas que rompieron el esquema en el mundo
de la moda y se quedaron como artículos esenciales en el diario vestir
del hombre y la mujer de hoy.
Podríamos
hablar de varias clases de modelos, puesto que el mundo de la moda es
tan extenso que ya puede hablarse de modelos especializados en
diferentes ámbitos. Solo vamos a centrarnos en 3: Los modelos
publicitarios, modelos de tallas grandes y modelos de pasarela.
Los
modelos publicitarios merecen mención puesto que son personas que vemos
a diario hacia cualquier sitio que miremos, en casa viendo la
televisión, cuando leemos revistas o periódicos o simplemente caminando
por la calle en cualquier valla publicitaria. Estos modelos
publicitarios aparecen en todo tipo de anuncios.
Aunque
se sigue buscando un modelo de belleza adecuado, cuerpos perfectos y
belleza a la vista, normalmente los modelos de publicidad no tienen
porque tener cierta altura, peso o edad, simplemente deben de parecer
personas normales y corrientes, y saber cómo actuar. Los hay muy
atractivos/as, pero no es algo imprescindible.
También
hay modelos de publicidad que tienen una cara curiosa, que llama la
atención, o son el prototipo ideal para lo que quiere venderse en ese
momento.
En general, los modelos publicitarios que tienen que vendernos productos a la gente de a pié, son personas reales y normalitas.
Lo
que tienen que saber hacer, es representar el papel que en cada momento
se les pide, saber como meterse en un personaje de modo que parezca
real, una ama de casa, vendedor, un trabajador, una secretaria…
dependiendo de lo que se quiera vender.
Fashion Models de tallas grandes
También
es importante hablar de las modelos de tallas grandes, puesto que a
nuestro parecer es como la otra cara de la moneda en cuanto a todos los
problemas que hoy día se tiene con los desordenes alimenticios, y las
ansias de llegar a tener cuerpos perfectos que hace que tanto chicas
normales como personalidades conocidas por todos, caigan en enfermedades
como la anorexia o la bulimia, temas sobre los que más adelante
hablaremos en profundidad.
Las modelos de talla grande son modelos que usan una talla 44 o más.
En la moda, la industria de tallas grandes aún no tiene mucha demanda, pero está creciendo poco a poco.
Las modelos fashion de talla grande pueden realizar trabajos de pasarela, fotografía y publicidad.
Diseñadores
de alta costura como Gaultier, se empiezan a dar cuenta de que la moda
de tallas grandes crece cada vez más, y han empezado a demandar para sus
anuncios de desfile y publicidad a muchas de estas modelos.
La primera modelo conocida de tallas grandes que alcanzó el título de super model fue Emme Aronson.
Emme
nació en Nueva York en el año 1963 y usa una talla 44. A parte de ser
supermodelo, también es escritora, presentadora de televisión,
diseñadora de ropa y conferenciante.
Es
en los modelos de pasarela, en los que más vamos a centrarnos. Son estos
lo que la gente considera modelos con más glamour, las más cotizadas,
las más perseguidas y las mejor pagadas. Cuando hablamos de modelos de
pasarela sabemos directamente, que serán personas bellas, con cuerpos
espectaculares, medidas perfectas…Estos modelos si que tienen que seguir
unas pautas y tener ciertos requisitos para poder acceder a las
pasarelas. Son a los que todos los jóvenes anhelan llegar a parecerse,
los que muchas veces caminan al borde de la enfermedad para seguir en el
candelero…
Los mejores diseñadores, hacen la ropa a su medida, y estos desfilan para miles de personas llevando sus diseños.
Siempre
viajando a los mejores sitios, rodeados de gente importante y vistiendo
siempre a la última. Pero la realidad es que muchas veces todo ese
glamour en el que pensamos que viven inmersos, solo dura los 30 segundos
del desfile, puesto que en la parte de atrás todo es un mundo de
ajetreo bastante diferente al que imaginamos.
Según van cambiando las tendencias y la industria de la moda, así cambia también el tipo ideal de modelo de pasarela.
El
diseñados crea su ropa de muestra en base a una talla, y de ahí es de
donde sale el requisito de que talla tendrán que utilizar las modelos.
En
general, las modelos de pasarela suelen ser más altas, más delgadas y
con unos rasgos mucho más definidos que una modelo de fotografía. Esto
se debe a que con una modelo de fotografía siempre se pueden usar las
luces, el maquillaje y el objetivo de la
Cámara,
para que parezca que la modelo es más alta, más delgada o más guapa.
Sin embargo, las modelos de pasarela tienen que verse en la vida real de
la misma manera que se verían en una fotografía.
Las
modelos de pasarela tienen una edad entre 16 a 21 años, son muy jóvenes.
Esto es así porque los expertos comentan que una chica con una edad
comprendida entre estos años, no parecerá cansada, se verá más
estupenda, y tendrá una piel firme casi perfecta.
La
anterior es sólo la información objetiva que sobre modelos suele darse,
pero profundizando y de forma más subjetiva, la realidad es que el
mundo de las modelos está lleno de entresijos y problemas más haya del
glamour.
Las
pasarelas hoy en día ejercen un poder de espejo en muchas jóvenes, lo
que allí ven, es lo que les gustaría llegar a ser, y se mire por donde
se mire, muchas veces lo que en las pasarelas se vé, no es ni mucho
menos, un modelo de belleza saludable.
La
extrema delgadez es muchas veces la marca distintiva de las modelos, y
esto ha saltado a la palestra hace varios meses. Son cánones de belleza
antinaturales.
En
1999 se estudiaron durante ocho meses en el Senado “los condicionantes
que influían en el incremento de la anorexia y la bulimia”, se habló
largo y tendido de las tallas. Se aprobaron varias medidas políticas y
legislativas y se acordó:
- La imposición de la normalización de las tallas en la industria de la moda.
- La
no dictadura de la talla 36. Que se ofrezca una variedad de tallas de
acuerdo con la variedad de población a las que van dirigidas.
- Una
talla menor o mayor, no tiene que ver con la belleza, la sociedad debe
darse cuenta de esto y antes que el físico como único patrón de belleza,
anteponer también los valores internos.
El
índice de masa corporal se obtiene al dividir el peso en kilos por el
cuadrado de la estatura, el resultado debería ser entre 18 y 25 para
considerarse saludable. Esto permite conocer el estado nutricional de
una persona.
Enla
Pasarela Cibeles han decidido adoptar estos criterios de masa corporal
como referencia, junto con la prohibición de desfilar a menores de 18
años.
Tras estas decisiones
la Cibeles se convierte en un ejemplo para otras pasarelas internacionales, ya que es la primera vez que una pasarela adopta medidas para evitar mostrar cánones de belleza que puedan causar mella en la salud.
la Cibeles se convierte en un ejemplo para otras pasarelas internacionales, ya que es la primera vez que una pasarela adopta medidas para evitar mostrar cánones de belleza que puedan causar mella en la salud.
Aunque
algunos diseñadores comenten que estas medidas pueden traer problemas
en cuanto a la selección de modelos, admiten que merece la pena y que es
muy importante dar ejemplo.
También
en Milán, se está empezando a mostrar la vida real, con modelos que se
acercan más a un prototipo de belleza normal y más saludable. Las
pasarelas por están cambiando. Se están empezando a ver mas curvas, más
carne… y todo ello con indudable belleza.
Bajo
el título “Milán: delgadez no es igual a belleza”, encontramos esta
noticia junto a comentarios de las modelos que dicen ser unas bellezas
diferentes, más naturales, pero igualmente bellas.
Tras
un poco de optimismo y otro poco de querer dar ejemplo, finalmente
muchas pasarelas no han pasado el filtro de IMC mínimo en la selección
de modelos que desfilarán.
En numerosos titulares como “Al final, la pasarela de Milán, no vetara a las modelos excesivamente delgadas” o “
La Semana de la Moda de Londres, no vetará a las modelos excesivamente delgadas”, podemos ver como esta iniciativa, que prometía cambiar tantas cosas y que en un principio fue bien acogida, al final no ha sido llevada a cabo.
La Semana de la Moda de Londres, no vetará a las modelos excesivamente delgadas”, podemos ver como esta iniciativa, que prometía cambiar tantas cosas y que en un principio fue bien acogida, al final no ha sido llevada a cabo.





